
Son las 0039 y voy en un autobús desde Barcelona a Madrid, pasando por Zaragoza. He perdido dos vuelos en 4 días. Queda inaugurada la sección “¿Qué posibilidades había?”
Si me conozces sabes de qué va esto, si me sigues de vez en cuando ya lo irás viendo, y si ni te va ni te viene tampoco vamos a perder las formas.
Empiezo ahora porque en Barcelona me lo he pasado muy bién y quiero separar la parte del viaje que no ha tenido nada que ver con la estancia. Aunque ahora voy a dormir un rato, al menos hasta Zaragoza.
La vuelta ha sido dura. Por un fallo de un monitor que no actualizada la puerta de embarque me quedo a las 21:56 en tierra. Sin opción a tren y perdiendo el culo para llegar a la estación de Barcelona Nord a ver si llegaba al Autobús de las 23:35. Por supuesto después de pasar por dos mostradores de Vueling, discusiones y hoja de reclamaciones.
Estaba encabronado. Mònica y María me ayudaron hasta rabiar y me sabe mal que lo bien que me lo pasé en Barcelona se terminara tan accidentado.
Bueno, ¿qué posibilidades había?