Es domingo, por la tarde, mañana el autobús, Granada, Madrid, el avión, Barcelona, Madrid…
Justo antes de un viaje me invade una melancolía aplastante, agudizada por domingo… Son muchos cambios muy rápido y no me parecen mal, sólo que a veces te pillan con la guardia baja (y en domingo).
Cualquiera que me conozca sabe que nadie disfrutaba en el mar más que yo, horas podía estar, y eran pocas. Pero me costaba un esfuerzo increíble meterme en el agua. Esto es igual :¬/
